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BONO: BIENESTAR COMPARTIDO

Masajes con amigas en Sevilla: cuatro amigas, un bono y un plan que por fin sucede

El grupo de WhatsApp se llamaba «Esta semana sí». Lo habían cambiado después del tercer intento de encontrar una tarde libre para las cuatro.

Entre trabajos, niños, viajes y compromisos, Laura, Bea, Carmen y Nuria llevaban demasiado tiempo enviándose el mismo mensaje: «Tenemos que vernos».

Hasta que Laura escribió algo diferente.

—Os propongo un masaje en ShenSations y después nos quedamos a comer por el centro.

Bea respondió primero:

—Acabas de captar toda mi atención.

Carmen mandó una captura de su agenda. Nuria, un mensaje de voz:

—Yo voy. Pero esta vez ponemos fecha antes de que alguna se arrepienta.

Una idea que les permitió compartir también el ahorro

Mientras miraba las opciones, Laura encontró los bonos de masajes de ShenSations. Se detuvo en el de cuatro sesiones en futón de 60 minutos.

—Esperad. Creo que podemos comprar un bono entre las cuatro.

—¿Los bonos no son para que una persona vaya varias veces? —preguntó Carmen.

—Estos se pueden compartir. Podemos usar una sesión cada una.

Laura hizo las cuentas y las envió al grupo:

Cuatro sesiones individuales: 252 €.
Un bono de cuatro sesiones: 228 €.
Cada una paga 57 € en lugar de 63 €.

—Nos ahorramos 24 € entre todas —añadió.

—Entonces ya tenemos para empezar la sobremesa —respondió Bea.

Antes de comprarlo, contactaron con ShenSations para consultar la disponibilidad y organizar su visita. Querían coincidir, así que lo primero fue coordinar los horarios y confirmar cómo podrían recibir sus sesiones.

Cuando quedó cerrado, Nuria cambió el nombre del grupo: «Esta vez, reservado».

Cuatro amigas, cuatro maneras de llegar

El día de la cita, Carmen apareció hablando por teléfono. Bea llevaba toda la mañana de pie. Laura confesó que había estado a punto de aprovechar el camino para hacer tres recados. Nuria las miró y se rio.

—Tenemos una hora para dejar de resolver cosas. Vamos a intentarlo.

En ShenSations, cada una pudo explicar qué buscaba en su masaje y cómo se encontraba. Compartían el bono, pero cada cuerpo llegaba con sus propias preferencias.

A Carmen le apetecía un ritmo tranquilo. Bea quería comentar el cansancio que sentía. Laura tenía curiosidad por el futón. Nuria, que ya había recibido otros masajes, pidió que le preguntaran por la presión.

Al acomodarse, Laura entendió por qué le había llamado la atención aquella opción.

—Me gusta tener este espacio. Puedo colocarme sin sentirme encajada.

La amplitud del futón y los apoyos ayudaron a encontrar una postura cómoda. Después llegaron el contacto de las manos, el ritmo del masaje y ese momento en el que ya no hace falta seguir contando nada.

La conversación que había empezado en el grupo podía esperar.

La sobremesa empezó con una pregunta

Cuando volvieron a reunirse, Bea fue la primera en hablar:

—¿Os habéis dado cuenta de que hoy hemos quedado para cuidarnos?

Carmen guardó el teléfono en el bolso.

—Y de que hemos conseguido hacerlo sin que fuera el cumpleaños de ninguna.

Caminaron hasta un restaurante cercano. Esta vez no tenían que ponerse al día a toda velocidad. Hablaron de sus planes, de algo que preocupaba a Nuria y de un viaje que seguían aplazando.

Entre una conversación y otra, Laura volvió al bono.

—Lo bueno es que no tiene que ser siempre este mismo plan. También podemos compartir uno más adelante y repartir las sesiones.

—¿Y elegir otros masajes? —preguntó Bea.

—Entre los tratamientos incluidos en la categoría del bono, sí. Lo consultamos al reservar.

A Carmen le gustó la idea de poder volver por su cuenta. Nuria pensó en regalarle una sesión a su hermana. Laura quería repetir con las cuatro.

El bono que habían comprado ya estaba aprovechado: una sesión para cada una. Lo que se llevaban duraría algo más que aquella mañana.

Antes de despedirse, abrieron las agendas.

Esta vez, «tenemos que vernos» terminó con una fecha.

Bonos de masaje en Sevilla para cuidarte y compartir

En ShenSations, puedes disfrutar de tu bono a lo largo de varias visitas o compartir sus sesiones con amigas, familiares o tu pareja.

Para un plan como el de esta historia, el bono de cuatro sesiones en futón de 60 minutos permite repartir una sesión por persona:

ConceptoImporte
Cuatro sesiones individuales de 63 €252 €
Bono de cuatro sesiones228 €
Precio por persona al repartirlo entre cuatro57 €
Ahorro total24 €

Este bono tiene tres meses de validez. También existen opciones de ocho y diez sesiones, además de bonos para tratamientos en camilla. Puedes elegir entre los tratamientos incluidos dentro de la categoría correspondiente.

Si queréis venir en grupo, contactad antes para coordinar la disponibilidad de salas y profesionales.

📍 ShenSations · C/ Jesús del Gran Poder, 20 · Sevilla
📲 Información y reservas: 606 544 244

Descubre nuestros bonos compartibles y envía esta idea a ese grupo que lleva semanas intentando quedar.

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